Iglesia Presbiteriana en Levittown
Dios Generoso Mateo 20:1-16 PDF Imprimir Correo electrónico
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PobreEl mejor 
Escrito por Rvdo. Jorge Daniel Zijlstra Arduin   
Domingo 21 de Septiembre de 2008 12:47

La parábola de los trabajadores es un texto desafiante para una sociedad materialista como la nuestra. Pero también es un texto radical al leerlo en un contexto humano y social tan marcado por la generalización de las injusticias en todos los ámbitos y la multiplicación del egoísmo y la insensibilidad de los unos hacia los otros.

La parábola de los trabajadores es un texto desafiante para una sociedad materialista como la nuestra. Pero también es un texto radical al leerlo en un contexto humano y social tan marcado por la generalización de las injusticias en todos los ámbitos y la multiplicación del egoísmo y la insensibilidad de los unos hacia los otros.

La parábola contada por Jesús resulta ser una invitación a un tipo de generosidad que trasciende incluso el cumplimiento de la justicia. Justicia es pagar a cada uno por su trabajo, pagar de más no es injusticia, es generosidad. Concepto que para muchos puede ser extraño porque no están acostumbrados a experimentarlo. La generosidad es difícil de explicar si no es con ejemplos, porque es sobre todo una práctica de vida. Si tu eres diariamente tacaño, difícilmente puedas pasar la enseñanza a quienes te rodean sobre cuan importante es dar, compartir, y hacerlo generosamente, es decir pasando el limite esperado.

El comentario de la Biblia de Jerusalén a Mateo 20  dice que "contratando hasta la tarde a los obreros sin trabajo y dándoles a todos el jornal completo, el dueño de la viña da pruebas de una bondad que sobrepasa la justicia, sin lesionarla.... Así es Dios que admite en el Reino a los que han llegado tarde, como los pecadores y los paganos. Los llamados a la primera hora (los judíos beneficiarios de la Alianza de Abrahám) no deben escandalizarse por ello".

Ciertamente la parábola nos permite hacer una mirada introspectiva y confrontarnos sobre el momento de la vida en que nos encontramos y especialmente el momento de la vida en que Dios nos encuentra y darnos cuenta que -antes o después, al inicio, al medio o al final de la vida- Dios siempre nos ha dado lo que no merecemos y eso no es injusticia, sino generosidad. Nosotros merecíamos y merecemos castigo y maldición, pero la bondad de Dios y su misericordia hacia nosotros es tan grande que Dios, en su amor, perdona todo nuestro pecado, limpia toda nuestra imperfección y nos da lo que no merecemos: la vida, la salvación, la fuerza, su bendición.

La parábola de los jornaleros de la viña nos es dada para que comprendamos que seguimos a un Dios generoso que nos invita a nosotros también a la generosidad. Pero más aún nos quieren mostrar que en nuestra vida toda recompensa es gracia y regalo que proviene de la generosidad de Dios y no de nuestros merecimientos.

Juan Calvino en su Institución de la Religión Cristiana, valiéndose de un comentario atribuido a San Ambrosio dice sobre este pasaje que:

 "con esta semejanza... el Señor quiso demostrar que la vocación de todos los fieles, aunque haya alguna diferencia en la aplicación externa, pertenece a su sola gracia, en la cual, indudablemente, los que yendo a trabajar a la viña durante una hora son igualados en el jornal a los que trabajaron todo el día, representan la condición y suerte de aquellos a quienes Dios, para ensalzar la excelencia de su gracia, llama al declinar el día, hacia el fin de su vida, para remunerarlos según su clemencia, no pagándoles el salario que por su trabajo merecían, sino derramando la riqueza de su bondad sobre aquellos a quienes había elegido sin sus obras, para que los últimos comprendiesen también que habían recibido don de gracia y no salario de obras".

 Si reconocemos que todo lo que hemos recibido no lo merecemos y reconocemos que todo lo que tenemos nos viene de la generosidad de Dios que trasciende todos los parámetros imaginables  ¿Podemos nosotros administrar la vida y las posesiones, con tacañería y sin generosidad/ ¿Habiendo recibido la bondad inagotable de Dios no debemos nosotros actuar más bien movidos también por la generosidad. Muchas veces y de diversas maneras actuamos como si aún no hubiéramos entendido el mensaje. Actuamos con reservas,  con avaricias,  sintiéndonos dueños y señores de la vida y de las cosas. Y hasta discriminamos quienes merecen y quienes no, la bendición de la bondad y la generosidad como muestras de la la bendición de Dios. Este la merece aquel no.

 El comentarista de la Biblia del Peregrino, Luis Alonzo Scökel dijo que "el mejor momento del comentario es cuando el lector lo deja en la parte inferir de la página para entenderse a solas con el texto. Es la hora de la verdad y de la vida". Esperemos que así sea en este momento cuando ahora mismo se de cuenta  que  esta parábola, además de todo lo que hemos dicho, lo que está haciendo es completando las enseñanzas anteriores, como la del Joven Rico, enseñanzas que en realidad hablan de la (siguen notas de la Biblia del Peregrino a Mateo 20:1-16

 "recompensa que espera a los que dejan TODO para seguir a Jesús. El apego del joven por sus riquezas contrasta con la generosidad de Dios que paga más de la cuenta. La misericordia de Dios no se opone a la justicia humana, sino que la trasciende totalmente en amor. Dios no es injusto al ser generoso. No es cuestión de proporción (justicia) sino de aceptar agradecidos la desproporción (de su amor ...agregado mío) Gracia es amar más allá de los parámetros de la justicia humana.

Las relaciones con Dios que establecía el legalismo en la época de Jesús eran de paga, en razón de los méritos que se tenían. La enseñanza incansable de Jesús era, por el contrario, que las relaciones con Dios que es Padre se establecían por amor y no por meritos frente a la Ley. Con Jesús queda bien definido el comportamiento de Dios con el Ser humano: Dios no se fija en méritos sino en necesidad. Quien necesitara de su amor lo obtendría, no quien lo <<mereciera>>

Como el dueño de la viña, y por libre iniciativa de su gracia, Dios regala a sus hijos e hijas una recompensa que no guarda  proporción con la duración de su trabajo. Tal es la respuesta de Jesús a los espíritus legalistas que veían con malos ojos su trato amistoso con recaudadores de impuestos y pecadores (cfr. 9:11) Luego en la comunidad de Mateo, algunos cristianos de origen judío no podían entender que los paganos, venidos más tarde, tuvieran en la Iglesia el mismo reconocimiento que ellos.

La parábola muestra que se trata de un don, un regalo inmerecido, y es igual para todos: ¡Así es Dios de bueno con nosotros!

El texto de hoy nos invita a entrar en el secreto de la bondad de Dios, a través de una parábola que desconcierta, porque quizás, nos hemos acostumbrado a vivir de lo calculado y planificado. 

Según la Parábola de Mateo, Dios no procede con la lógica de empresa, ni de negocios, ni con la lógica del rendimiento, ni de eficacias o eficiencias. Él sólo procede con la lógica de un amor que lo trastoca todo. Por eso mismo es el Padre de todos, y lo es en todo momento.

Estamos acostumbrados a interpretar el denario como el salario de un día. Sin embargo, Jesús va más allá, mostrándonos en esta parábola, que el denario es "el don gratuito para toda la vida". Dios mismo es nuestro denario. Y la razón es que Dios no puede sino ser bueno, por eso se da todo Él, y a todos.

Darse todo a todos es la lógica de Dios. Pero una lógica del amor que atiende preferentemente a los hombres y mujeres para quienes la vida dejó de tener sentido, o que ya no encuentran luces que brillen en su camino, y para quienes el atardecer les agarró con las manos vacías.

Así pues, el cristiano, ha de alegrarse y convertir su vida en una colaboración permanente con el Dios que busca a todos y en especial a los últimos. Porque cuando una vida se convierte asemejándose al Dios Bueno, es poseída por la esperanza, puede sonreír al mundo y puede comunicar la amistad de Dios. (comentario bíblico de CEP Centro de Espiritualidad y Pastoral)

Sean Generosos así como vuestro Dios que está en los cielos ha sido, es y será generoso con ustedes.

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