Iglesia Presbiteriana en Levittown
La Iglesia una Comunidad Sanadora PDF Imprimir Correo electrónico
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Escrito por Rvdo. Jorge Daniel Zijlstra Arduin   
Viernes 30 de Enero de 2009 15:33


Para la pastoral de acompañamiento y consolación es importantísimo proponer el redescubrimiento del rol terapéutico de la comunidad-Iglesia (de hecho la Iglesia es precursora en este sentido), como así también enfatizar que la tarea sanadora de los integrantes de esa comunidad no se limita a curaciones individuales o centradas en la comunidad aislada, sino más bien se debe orientar a un rol sanador hacia la sociedad toda.


La Iglesia una comunidad sanadora


Hay un pastor y psicólogo llamado Daniel Schipani que escribió varios libros y artículos interesantes y entre ellos los titulados “La Iglesia como comunidad terapéutica” y “Comunidad terapéutica y naturaleza y misión de la Iglesia”.


Me gustaría utilizar este brevísimo espacio para tratar de compartir con los lectores de  La Voz cuáles son los aportes más destacados para definir el acompañamiento y la consolación pastoral de la Iglesia.


Entiendo que este es un tema más que importante siempre y en especial para las Iglesias que de alguna manera están llevando adelante el ministerio de la consolación.


Para la pastoral de acompañamiento y consolación es importantísimo proponer el redescubrimiento del rol terapéutico de la comunidad-Iglesia (de hecho la Iglesia es precursora en este sentido), como así también enfatizar que la tarea sanadora de los integrantes de esa comunidad no se limita a curaciones individuales o centradas en la comunidad aislada, sino más bien se debe orientar a un rol sanador hacia la sociedad toda.


Ciertamente podríamos apreciar que existen varias similitudes entre la Iglesia como comunidad terapéutica y la experiencia de la comunidad terapéutica psiquiátrica. Pero si confrontamos ambas experiencias surgirán también algunas diferencia importantes a tener en cuenta para cumplir con nuestro rol realmente desde el ser cristiano y no como una mera repetición de la actividad terapéutica realizada solo desde una óptica psiquiátrica o psicológica. La riqueza de encarar el ministerio de la orientación y la consejería pastoral no está en hacer lo mismo que otros, sino en buscar un fin similar pero con una perspectiva particular y específica… la perspectiva de la fe y la confianza puesta en el Dios del amor y la misericordia inagotable, Aquel que nos sana de toda dolencia.


La distinción más importante, entonces, esta dada por la conciencia eclesial de ser parte de un Plan especial y de un Reino novedoso, en este sentido los alcances de la acción terapéutica de la comunidad de fe es trascendente a la sociedad. Además y en segundo lugar, el anhelo de la Iglesia es de conformarse no sólo como comunidad terapéutica sino que esto está incorporado dentro de las vivencias de una comunidad devocional en la que lo que se procura es encontrar la madurez y el crecimiento, es decir la salud, encontrándole un definitivo sentido a la vida.


Creo importante trabajar estas ideas en el seno de las Iglesias porque en muchas de las congregaciones que conocemos este aspecto terapéutico del ministerio cristiano está dejado de lado. Por otra parte es pertinente plantear estas aportaciones ya que muchas veces las Iglesias han cometido el error de plasmar en su seno las desviaciones de su entorno, y pasan a ser más que comunidades terapéuticas comunidades enfermas y enfermantes donde pareciera estar ausente el poder sanador de Jesús.


Por todo esto creo que es importante hacer este aporte a la pastoral de la Iglesia que si es comunidad, y más aún terapéutica, será por consiguiente solidaria en el acompañamiento y fiel al Evangelio.


Que Dios bendiga a sus Iglesias y a las diversas maneras de realización del Ministerio de la Orientación y la Consejería Pastoral. Este ministerio es fruto del amor de

Dios que debe ser compartido con quienes más lo necesitan. Cada miembro de la Iglesia puede ser un instrumento de Dios para aportar mas salud a las relaciones, a las personas, a la comunidad.


Demos gracias a Dios por quienes trabajan en áreas relacionadas con  el Ministerio de la Orientación y la Consejería Pastoral, y apoyémoslo con oración, compromiso, aportes, ideas…


Que Dios colme de salud y plenitud sus vidas y los cuide mostrándose bien cerca de la vida de cada persona. Que a Él sea la Gloria,ahora y por siempre.


 

Rev. Jorge Daniel Zijlstra

Licenciado en Teología y Pastoral

Co-Coordinador del Centro de Orientación y Consejería Pastoral

Iglesia Presbiteriana en Hato Rey, Puerto Rico